La figura de la mujer artificial ha sido un tópico recurrente desde la antigüedad, representada en el cine como una esposa sumisa o una muñeca peligrosa. En ambos casos, estas figuras han sido creadas por hombres, sexualizadas, tratadas como objetos y sin poder, desempeñando papeles secundarios. Sin embargo, a partir de la década de 2010, se observa un cambio de paradigma en películas como The Machine (2013), Her (2013), Autómata (2014) y Ex Machina (2015). Estas obras reflejan una transformación en la representación de lo femenino artificial y abren el debate sobre la construcción de género, la identidad humana y su relación con la tecnología.



